domingo, 5 de agosto de 2012

Ravenclaw.

Si tienes que preguntar, nunca lo sabrás.


Si lo sabes, solo tienes que preguntar. 

Cosmos.

Comencemos por lo mas cercano, tu mundo, la Tierra. Pose mi mano en la hierba ya que estaba echada boca arriba y profundice en ella. Note como mi espiritu traspasaba capa a capa hacia abajo ganando una calidez agradable aunque fuerte al llegar a su corazon. Alli comenzamos a hablar, una dulce voz de mujer me explico: "Pequeña Aurelya, soy calida pero ya sientes en tu pequeña mano mi frialdad. Doy y ofrezco a mis habitantes todo tipo de elementos, incluso magia. ¿La sientes?"
-Te siento querida, te noto convencida de que en algun momento seas reconocida por todos y cada uno de tus habitantes, porque ahora pareces cansada, algo triste.-
Palpito, como sonriendo "Busca tu lugar aqui. Es como un puzzle muy complicado ya que las piezas son de diversos tamaños. El objetivo esta en que todos sean un gran bloque solido. Asi cambiarian las cosas. Ahora Aurelya, ve, investiga el universo, siente mi magia y viaja"
Aprete las manos en la hierba y el viento soplo con mas fuerza, impulsandome.
Visite a nuestro amigo Sol. Me acercaba despacio, como con miedo. Era muy calido y a medida que me acercaba, mas le sentia. Sin mediar palabra, me enguño, veia el espacio dentro de el con un fino velo ambar. Le notaba en todo mi cuerpo, palpitante.
"Aurelya... Aunque sea mas correcto decir Sairazelle, utilicemos tu verdadero nombre. ¿Sabes por que me sientes con tanta fuerza? Piensalo"
-Soy fuego de luz-
"Eres fuego de luz de este que ahora sientes, de las estrellas. Sienteme de la forma mas sutil, cuando desde tu planeta te roza la luz en la piel."
-Lo hare, tu luz es la mas espectacular, te tendre siempre presente, rey del universo-
"No lo dudo, estas purificada y llena de energia ahora sal y viaja al universo que yo reino y tantos otros que sabes que hay. Es mas correcto decir rey de mi universo. Ve, Aurelya, ve."
Despues de fuertes latidos otra vez, me solto al espacio y antes de marchar me dirigi a el y a todo su universo, con una peticion de ser digna «Que la Estrella brille en la hora de nuestro encuentro».
Despues de echar un vistazo a las estrellas, fui hasta Saturno, el planeta que mas me gusta. Le admire con una sonrisa de jubilo volando al ras de su atmosfera y entre las separaciones de sus aros, viendo las piedritas que lo componen. Mientras seguia revoloteando, me hablo.
"¿Que te hago sentir, pequeña Sairazelle?"
-Me emocionas, me encantas y te adoro-
"Estas increiblemente abierta a mi. Veo asombro y respeto tambien."
-Desde siempre que tengo juicio de razon me has encandilado.-
"Querida, quiero hacerte un pequeño pero importante regalo. Vuelve a recorrer mis anillos y coje una piedra de las que lo componen. La que tu desees pero que no sea muy grande."
Flotando entre los anillos observe las piedras de diversos tamaños pensando cual elegir hasta que una brillo por un instante. Era pequeña tirando a mediana y la mostre -¿Servira este tamaño? -
"Si esa es la que consideras adecuada, si. Guardala y nos volveremos a ver al final de trayecto. Buen viaje, Aurelya".
Vuelta a echar un ojo a las estrellas visire la luna.
"Aurelya, dejame verme en ti"
Automaticamente abri mis sentimientos a ella dejando ver lo que era para mi.
"Me adoras, me quieres aunque hay ocasiones que me alejas un poco para ver a tus amigas estrellas, jaja. No te preocupes, lo entiendo, mi luz es un reflejo de estrellas. De las vidas que tu conoces, me gustan dos nombres que nos unen. Leandra y Sara."
-Me considero ambas en esta vida, por poco que sea el parecido extricto.-
"Sara era corazon de belleza, era corazon de noche al ser vampira. Me tenia como amiga casi intima. Leandra como una hermana, la media luna en su frente dice bastante."
-Me pareces algo bellisimo que refleja la luz de todos sus amigos que tiene alrededor-
"Abrazame, Sara, Leandra, Aurelya; no temas porque no entre en tus brazos."
Me acerque despacio y cuando la abrace se ilumino con fuerza en su brillo filtrandose en mi corazon, recorriendo mis venas. Al verme tenia un resplandor blanco y plateado por todo el cuerpo.
"Te doy este regalo, querida, tenerme en ti".
Me mire antes de continuar, la energia del sol estaba pegada en mi como una especie de aura ambar muy sutil y la energia de la luna estaba dentro de mi, plateada por el interior de las venas mientras fluia. Me lanze a contemplar Urano, hablandome el primero, leyendome la mente. "¿Por que te gusta tanto mi color?'
-Hace un tiempo hubiera dicho que simplemente es bonito, pero a estas alturas intuyo que es porque ese color me recuerda a mis amigas, Endy y Mor.-
"Ya comienzas a sentirme, mientras lo haces contesta, ¿que te transmito?"
-Misterio. Un misterio que me lanzaria a conocer sin temor.-
"Contempla de cerca mi color azulado y acepta mientras mi energia"
Mientras le sentia dentro de mi cuerpo, su color se iba cambiando de tonalidad hasta alcanzar un purpura intenso. Y con un ultimo palmo de energia, volvio a su color normal.

Esencial.

+ Habla como si las varitas tuvieran alma, como si pudieran pensar.

- La varita escoge al mago.

domingo, 20 de mayo de 2012

Magic dance?

El idioma principal en el aire era el ingles, Andre y Jahid conversaban de tantas y tantas cosas por hacer cuando un monton de gente estaba tras ellos, esperando a seguirles para llegar a su destino: el gran salón.

Todos con un toque formal, estaban listos para la fiesta, el banquete, pero aun quedaba la parte mas complicada: llegar.

Entre los dos guias apareció el tercero: Dani, el tatuaje de su cuello y su atuendo informal le delató.
Después de tanta vuelta entre escaleras que no se estaban quietas en la misma posición, llegaron ellos y sus invitados.

Yo les esperaba a los pies de las escaleras recibiendolos, con una sonrisa y un vestido blanco y azul; a él, con un tierno abrazo y un beso tan perfecto como siempre.

viernes, 6 de abril de 2012

Fire's sword.

Empuñadura azul mar, en ambos lados dos piedras; a la izquierda ámbar, a la derecha rubí. Justo en la parte baja de la empuñadura ambas piedras a la mitad; de ambas salía una rama dorada no muy brillante que enredaba como una planta la empuñadura azulada.

En la zona que la hoja se junta con la empuñadura está bañada en oro, muy levemente, el resto, era un azul cielo muy claro, con mucho blanco. El fuego que la acompañaba a la larga y delgada espada era rojo anaranjado, naranja rojizo, ya que al tiempo que crepitaba se observaban distintos colores.

Kerey, si no me equivoco, era su nombre, un chico con el pelo azul oscuro y profundo pero inconfundible con el negro y unos ojos dorados muy anaranjados con puntos rojos. 

Me ofreció recuerdos de cuando luchaba con él: ''En lo que ves, estábamos luchando juntos y llegamos a un punto de flitrarnos poder como si yo fuera un corazón, cuando eso ocurrió, el detalle dorado fue mucho más brillante, mi hoja azulada fue rojo casi sangre y el fuego llego a ser un blanco con resquicios de naranja. Cada corte que dabas era heladoramente cálido y el rastro que dejabas era de ese mismo color.''

Un detalle no muy importante pero que a mí me encanto, fue cuando descubrí su nombre: coloqué su hoja en mi frente, fría al tacto, pero la carne, venas y sangre, ardiendo.

Detalles especiales.

Antes de acostarme, viajé al desierto aquel donde creé las lindas flores creadas de ilusiones para mis amigos dioses. Era de noche en el desierto y una luna amarillenta como la arena y medio comida iluminaba el ambiente seco y frió del desierto, enorme.
Jugué con la ilusión de las flores hasta que mi querida amiga Mor apareció tras de mi, depositando un besito en mi mejilla. Hablé con ella de lo que pensaba hacer, la pedí alguna instrucción básica que había olvidado y que me eligiese el atuendo adecuado para lo que tenía pensado hacer.

Me vistió y me otorgo el aspecto de Sairazelle como quería que hiciese; ''Si salgo con este alma, somo tu y yo, así que si no os importa, lo usare en mis viajes''

Sonrió y me abrazo, quedándome al instante dormida.

[#]

Al despertarme, ya despejada y descansada, comencé el viaje que tenía pensado desde la noche anterior. Me encontré con la entrada triangular a aquel mundo en medio del desierto que Dreick me había explicado, recordaba poco de él, hace ya mucho que me lo explico y me había olvidado de cosas.
Lo básico lo tenía: no sabían nada de Valinor y me acordaba de ciertas cosas como el castillo que había ahí.
Sobrevolé siendo invisible la ciudad, intentando conocerla y supe que en hora humana allí serían sobre las 5 o 6  y estaban casi al principio del verano, aunque aun en primavera. Observe la gente desde cerca, siguiendo a un grupo de hombres hablar por una plaza, a una mujer en su casa satisfecha de su trabajo sentándose y leyendo algo, los bosques con un lago en un claro despejado de arboles, en el que un hombre no muy joven pero tampoco mayor, parecía ir a pescar o simplemente observar a los peces.
Quise asegurarme de ser invisible, y toque el agua haciendo que se formasen ondas, y ese hombre miro al cielo, donde no había ninguna nube y después al agua, convencido de que tenia que haber sido un pez.

Solamente me di una vuelta de reconocimiento ya que no recordaba con exactitud que hacer, simplemente me acordé del truco temporal, de poder aparecer en el mismo sitio años antes o después. Volando aún cerca de la gente que ni se enteraba de mi presencia, me sorprendió y asombró algo: una niña de unos 8 o 9 años.

Lo que probablemente fuese su madre, estaba hablando con una mujer, y la niña estaba a sus espaldas, mirando ligeramente al cielo, con una sonrisa de asombro y encantadora. Supe que me miraba a mí y me fijé en cada detalle de la pequeña: Aun suponiendo que tenia esa edad, parecía más pequeña y frágil, con un rostro realmente blanco y bonito, un cabello que le llegaba hasta los hombros bastante ondulado pero sin llegar a ser rizado, de un marrón chocolate con leche precioso. Si no recuerdo mal sus ojos eran grises profundos con el aro del iris tan negro como la pupila y vestía con lo que parecía una ''túnica romana'' de un rosa cerezo muy clarito.

Me miraba con una mezcla de asombro y adoración, también estudiándome con la mirada y quise saber como me había vestido Morwen. Realmente era normal que la pequeña niña me mirara de esa forma: mi atuendo era en su mayoría negro con detalles dorados y rojos rubí, bastante sencillo pero al tiempo super elegante, en cada una de mis manos un anillo reluciente, pulseras negras con brillo y la manga izquierda de mi atuendo era encaje dorado; parecía a ver sido bordado en oro.

También para mi sorpresa cuando la pregunté, sin poderlo evitar, si me veía, reconoció que la encantaba mi pelo y no mi ropa, aunque aún así también adoraba la ropa, todos a su alrededor vestían de forma no muy llamativa.
Su enorme, brillante y encantadora sonrisa de pequeña descubridora me lleno aún más de curiosidad por esa pequeña de pelo chocolate y ojos con brillo de luna.

Quién creía que era su madre ya se dirigía a coger a la pequeña de la mano a lo que me apresuré a decir que esto sería nuestro secreto, y ella asintió encantada y llena de emoción por aquellas palabras.
Ya me alejaba volando marcha atrás aún mirándola mientras me alejaba y ella se despidió saludando con su pequeña mano, cogiendo a su madre después, echando otro vistazo al cielo.

En el que ya no me veía.

Instituto: destrucción.

En el salón de actos, una joven niña aún en primaria, había presentado a todo el colegio su ''libro'' de historias cortas y poemas. Era un ejemplo a seguir, tan joven y tan claro lo que la gustaba que aplaudí. Fue la única que lo hizo y por alguna razón la única, al parecer, que causo el alboroto. Todo el mundo comenzó a levantarse a hablar en voz bastante alta como si el recinto se quemase, pero no era eso: afuera, en el patio, habían atracciones recién instaladas. La tropa de animales sin domesticar salía a trompicones, empujando y pisoteando a los más pequeños. Antes de que la pequeña protagonista del día fuese derribada por un semental idiota, la abracé y me alejé del revuelo, dejándola en un sitio segura con sus amigos.


Salí a exterior a ver que estaba ocurriendo, pero no eran más que varias atracciones con bastante cola cada una por montar. No hice más que cabrearme apoyándome en una verja o algo parecido mirando como al gente de mi curso y mucha más (en su mayoría adolescentes) subían y bajaban con la atracción. Al poco rato, empezó el caos.


Las maquinas enloquecían, la protección de estas no servia para nada y la gente caía y caía como comida lanzada para buitres. Algunos aun habiendo caído de tanta altura y velocidad, seguían conscientes, no se mataron de milagro y la gente de la cola ayudaba o echaba a correr despavorida. Vi a mi grupo del que constaba de Lucía y otra chica más que no logre ponerle cara, ir dirección a nuestra capilla, justo donde las escaleras. Lucia ya estaba nerviosa y la chica misteriosa estaba hablando solo conmigo sin que nadie mas nos oyera; diciéndome que todo aquello era simplemente porque la conté el secreto, porque yo se tanto que otros no.
Mi reacción como fue obvia fue un cabreo monumental, segura de mi misma y con la sangre demasiado fría que de costumbre.


Bajamos a la carrera yo detrás de ellas las escaleras principales del instituto, topándome con Jahid casi de frente, subiendo; le salude con cierto sarcasmo e ironía, me encontraba así, pero pareció no oírme ni percatarse de mi presencia y seguí con mi camino, había prisa. 


En la acera paralela a la del instituto, reposaban ''paquetitos'' tapados con lo que serian sudaderas, ropas y mantas en algunos casos. Había un espeluznante numero de ''paquetitos'' que no contenían regalos agradables.
Fui la única que se atrevía a intentar reconocer tantos y tantos cadáveres, algunos tenían expresión de paz, otros simplemente estaban desangrados del gran impacto y otros con una expresión de terror cuando perdieron la vida.


De tantos, no vi a Alberto, el cual le vi estamparse contra el suelo y ver como sus miembros se retorcían en ángulos grotescos. Pero si vi a Maria, a una gran amiga de Lucia, la cual no estaba muy magullada, pero aun así, la escena no era agradable. Informe a Lucia sin dejarla si quiera mirar, ya estaba demasiado nerviosa y afectada. Mientras lloraba en mi hombro, la chica misteriosa me miraba con odio y rencor, como si todo eso hubiera sido mi culpa.


Alejándome de todos ellos, me tope con Alex, me abrazo fuerte y cuando me soltó, puede volver a ver a Jahid a quien le refresque la memoria de que me había visto y a una chica. Tampoco conseguí ponerla cara pero en las intrincadas conversaciones de cosas paranormales, sentía un gran respeto y comprendía gran parte de ello, al menos lo básico, por lo que intuí  que podría ser Pilar.
Alguien de los tres saco un teléfono y se oía al otro lado a Dani, lo supe perfectamente porque hablaba algo cansado hablando de cosas recién descubiertas e intrincadas. Pilar y yo nos mirábamos sin tanta experiencia mientras los hombres del grupo asentían entendiéndolo al milímetro.


Sé que después nos encaminamos todos hacía el ''tanatorio improvisado'' pero lo demás fue negro y vacío.

sábado, 28 de enero de 2012

¿Conspiraciones?


Como una vez más, los sueños no estan claro como empiezan. Una chica de unos 20 y tantos años, morena con el pelo cortito sin que le llegase a tocar los hombros y con unos ojos azules muy claros, casi grises; aguantaba "maltratos" de un grupo de personas medio desnuda.

Esas personas (de las cuales servidora recuerda a un chico con el pelo negro y de punta, una chica con el pelo más o menos largo rojo y otro chico ya castaño claro, con una mascara de gato, mirando de cerca a la chica), todos ellos parecian tener porte y estilo, pero no eran demasiado bellos para lo que su aspecto preveía. Volviendo atras, esas personas se aprovechaban de un talento, un don de la muchacha con el agua, ahora que casi todo estaba inundado.
La muchacha vestida con ropas de cuero negro impermeables y comodas junto con unas botas bastante "superiores" a lo que realmente la daban esa gente; la lanzaron al agua, como siempre hacian, mirando en recobecos lo que la mandaban buscar. Ella podia ver sin problema bajo el agua y podia aguantar bastante la respiración, por eso todos lo llamaban "don". En lo que parecia una alcantarilla, la joven puso otro talento suyo en marcha para poder arrancar del suelo la rendija para ver que era lo que brillaba dentro: derretir con solos pensarlo los tornillos apuntando con el dedo. Era más bien... magia.
Una vez la rendija suelta y cayendo hacia el fondo del agua (si es que existia un fondo) la chica pudo ver un monton de CD's, de discos brillando ahí encerrados.
¿Era eso lo que buscaban? Desde luego ella lo habia escuchado mil veces pero ¿como iba a distinguir tantos discos del que realmente era importante?
Lo supo al instante. El disco que el grupo buscaba era algo mas grande de lo normal y era el unico que no acumulaba moho ni, lo que supuestamente, son algas.
Lo cogio, pero una "vision" o simplemente un presentimiento de culpa la recorrio el cuerpo, por lo que se lo guardo para ella, y diria la escusa de que alli, como siempre pasaba, no habia nada. Al subir a la superficie la ayudaron a subir y el chico castaño de la mascara la miraba intimidandola, como si realmente supiera que ocultaba algo.
Al momento, todo paso demasiado rapido. Un chico de la misma edad que nuestra "protagonista" con más practica y valentia visible que ella, amenazo y peleo con el Grupo, exigiendo lo que probablemente seria el disco. Cuando el chico misterioso miro a la chica, este fue a por ella, y la rapto, convencido de que el resto del Grupo pedirian un rescate por ella.
El chico cabreado cuando la joven la explico la nada que era, se puso nervioso y sin saber a donde ir. Aun asi ofrecio a la chica una manta ya que aun estaba humeda y mojada. Durante un gran rato en silencio, mirando al joven con el mismo pelo negro y corto que ella y nos ojos acaramelados como la miel, se atrevio a preguntar por ese tan importante objeto que todos queria a toda costa.
Una vez explicado, la joven lo vio todo más claro. Era una llave muy importante y depende en las manos que cayeran el mundo seria un poco mejor, o aun peor de lo que ya era todo destrozado e inundado.
Confio en el joven malhumorado por el "fracaso" anterior, pero mostro una amplia sonrisa cuando la joven le ofrecio el disco que ella misma habia encontrado.

Y como otra vez más, mis sueños tiene el final borroso, al igual que el principio. Pero os puedo asegurar que chico y chica, lucharon codo con codo, como amigos de toda la vida, para que el mundo mejorase con ese ''objeto importante''.

Reto extraño.

[21 enero 2012]

Monstruos infernales.

[19 enero 2012]